Deben ser muy pocas las personas en el planeta que no reconozcan a qué famosa saga de ciencia ficción corresponde esa frase… SÃ, asà es, nada menos que a Star Wars, y más precisamente a “El imperio contraataca” (1980).
Cómo olvidar esa batalla memorable de espadas laser entre el maléfico Darth Vader y el joven jedi Luke Skywalker. Luego de que el lÃder de las fuerzas del Imperio doblega a Luke y rebana su mano de cuajo, viene la famosa confesión: “Luke, soy tu padre”, dice el enmascarado de respiración artificial, revelando lo que era un secreto a voces: es el mismÃsmo Anakin Skywalker, aquel prometedor Jedi que se pasó a las filas del “lado oscuro de la fuerza”.
Y a ese lado oscuro es al que Vader intenta arrastrar a su hijo, pero Luke prefiere inmolarse en un precipcio antes que sucumbir a las huestes del mal. Inolvidable
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